La leyenda de la Casa de las Siete Chimeneas tiene un agujero de 26 años. Lo encontramos a la segunda tarde de investigación, con medio juego ya escrito, y estuvimos a punto de taparlo. Al final hicimos lo contrario: lo convertimos en la pista central.
Este es el primer post de una serie sobre lo que hay detrás de nuestros juegos. Empezamos por uno de nuestros misterios de Madrid, El Fantasma de la Casa de las Siete Chimeneas, y por lo que nunca cabe en un tour: qué es leyenda, qué está documentado, qué nos inventamos a sabiendas y qué dejamos fuera. Sin soluciones de los puzles y sin el final.
La leyenda, tal como se cuenta en Madrid
La versión canónica va así. En tiempos de Felipe II, Elena, hija de un montero del rey, se casa con un capitán apellidado Zapata. El rey, dicen, está enamorado de ella, pero una hija de montero no es esposa posible para un Austria. Así que se la casa, se le regala una casa con siete chimeneas en lo que entonces era el borde norte de la ciudad, y al marido se le manda a la guerra.
Zapata muere en combate. Poco después, los criados encuentran a Elena muerta en su cama, con marcas de cuchillo. Antes de que llegue nadie, el cuerpo desaparece. Al padre lo encuentran ahorcado de una viga. Nadie abre un expediente.
Y entonces empiezan las apariciones: una mujer de blanco que camina por el tejado entre las chimeneas, con una antorcha en una mano, señalando con la otra hacia el Alcázar, donde vive el rey. Algunas versiones dicen que la del tejado no es Elena, sino la hija ilegítima que tuvo con Felipe II.
Tres siglos más tarde, a finales del XIX, el Banco de Castilla compra el edificio y, durante las obras, los obreros encuentran en el sótano un esqueleto de mujer con monedas de la época de Felipe II. Ahí es donde casi todas las rutas de leyendas urbanas de Madrid paran, porque la historia queda redonda.
Nosotros no paramos ahí, y menos mal.
El agujero de 26 años en la leyenda de las Siete Chimeneas
Casi todas las versiones sitúan la muerte de Elena hacia 1583. Y casi todas dicen que Zapata murió en la batalla de San Quintín.
San Quintín fue el 10 de agosto de 1557. Veintiséis años antes.
O sea: según la propia leyenda, la viuda pasó un cuarto de siglo encerrada en una casa que aún no existía (la licencia de obra es de 1574). Algunas fuentes lo arreglan diciendo que Zapata murió "en Flandes", y las guerras de Flandes sí encajan con los años 70 y 80 del XVI. La Wikipedia en español da 1569 como año de la boda, lo que hace aún más imposible una muerte en San Quintín. Cada narrador remienda por su lado.
La opción fácil era quedarnos con Flandes y callar. Nadie se habría dado cuenta. Pero un juego de misterio funciona al revés que un folleto: lo que lo hace bueno es que el jugador encuentre grietas. Y esta es real, no la pusimos nosotros.
Así que en el segundo checkpoint, delante de la Iglesia de San José, el juego te suelta la contradicción tal cual: San Quintín, 1557; Elena, 1583; las fechas no cuadran; alguien miente. A partir de ahí, la pregunta ya no es "qué le pasó a Elena", sino "quién necesitaba que la historia se contara así". El resto del recorrido tira de ese hilo. No os contamos hacia dónde.
Lo que dicen los documentos del edificio (y lo que no)
Aquí la investigación se puso interesante, porque la casa sí tiene historia documentada, y es más rara que la leyenda.
| Fecha | Dato documentado | Fuente |
|---|---|---|
| 1574 | Pedro de Ledesma pide licencia para edificar según traza de Antonio Sillero | Ayuntamiento de Madrid (Monumenta) |
| 1583 | La casa se vende a Baltasar Cattaneo, mercader genovés | Ayuntamiento de Madrid (Monumenta) |
| Siglo XVII | Residencia del embajador inglés Sir Richard Fanshawe | Wikipedia (EN) |
| 23 marzo 1766 | El motín de Esquilache asalta y saquea la casa; matan a cuchilladas a un criado | Wikipedia (ES) |
| 1881 | Reforma para sede del Banco de Castilla; aparece un esqueleto de mujer con monedas | Rutas con Historia |
| 1948 / 1995 | Monumento Histórico Artístico / Bien de Interés Cultural | Rutas con Historia |
| 1958-1964 | Restauración de Fernando Chueca Goitia y J. A. Domínguez Salazar | Ayuntamiento de Madrid (Monumenta) |
| 1960 | Aparece un segundo esqueleto, masculino, emparedado | Rutas con Historia |
| Años 80 | Sede del Banco Urquijo y después del Ministerio de Cultura | Rutas con Historia |
Dos cosas nos llamaron la atención.
La primera: el año que la leyenda da para la muerte de Elena, 1583, es exactamente el año en que la casa cambia de manos. Ledesma la vende a un banquero genovés. No sabemos si quien fijó la fecha de la leyenda conocía ese dato o si es casualidad, pero es la clase de coincidencia que en un misterio no se desperdicia. Está en el juego, sin subrayar.
La segunda: hay más de un Ledesma. La ficha municipal dice Pedro de Ledesma, secretario del Consejo de Indias; la Wikipedia en español, Juan de Ledesma, secretario de Antonio Pérez, el hombre que huyó del reino tras el asesinato de Escobedo en 1578. Una bomba narrativa que no pudimos confirmar con una segunda fuente. No está en el juego.
El segundo esqueleto, el que la leyenda olvida
De esto casi nadie habla, y es lo más inquietante de todo.
El esqueleto de mujer del XIX encaja tan bien con la leyenda que casi todas las versiones lo usan como prueba y cierran. Pero en las obras de 1960, en plena restauración de Chueca Goitia, apareció un segundo cuerpo, esta vez de hombre, emparedado, y sigue sin identificar. La explicación que circula es que podría ser el criado al que los amotinados de 1766 mataron cuando asaltaron la residencia de Esquilache. Es plausible. Nadie lo ha demostrado.
Aquí tomamos una decisión de diseño que explica cómo pensamos los juegos: el segundo esqueleto no está en el recorrido. Lo probamos y rompía la historia. Un misterio de 90 minutos aguanta un crimen, un culpable y una red de poder alrededor. Dos cadáveres separados por dos siglos lo convierten en una lista de sucesos. Lo mismo hicimos con el padre ahorcado: fuera. Añadía muertos, no pistas.
Lo que sí hicimos fue dejar la puerta abierta. Cuando llegues a la casa, el juego te dice que "algo" se encontró bajo el suelo. Ahora ya sabes que se encontró más de lo que cuenta.
Cómo trazamos los siete checkpoints
El juego son 2,1 km y unos 90 minutos entre Gran Vía y la Plaza de las Salesas, siete paradas, todas en la calle y sin entrar a ningún sitio. El orden no es el más corto: es el que hace que la historia se cuente sola.
-
Oratorio del Caballero de Gracia. Empezamos aquí y no en la casa, a propósito. Jacobo de Grattis llegó a la corte de Felipe II como secretario del nuncio y murió en Madrid en 1619, con 102 años. Un extranjero que prosperó en una corte peligrosa es la mejor puerta al Madrid de 1583: pequeño, oscuro, con el límite de la ciudad a dos calles. Aquí se abre el expediente.
-
Iglesia de San José. Ocupa el solar del convento carmelita de San Hermenegildo, fundado en 1586 con la aprobación del cardenal Gaspar de Quiroga, arzobispo de Toledo e Inquisidor General. Tres años después de la muerte de Elena. Aquí el juego te planta la contradicción de las fechas y te presenta a Quiroga, el personaje histórico real que sostiene la trama. Hay un mensaje cifrado. No os decimos cómo se descifra.
-
Casa de las Siete Chimeneas. Plaza del Rey. Cuenta las chimeneas. Es el checkpoint de la foto: el juego te pide una imagen de la fachada y le añade algo. Es la única aparición del fantasma en todo el recorrido, y quisimos que fuera en tu móvil y no en un texto.
-
Palacio de Buenavista. Hoy Cuartel General del Ejército. En el XVI era una finca que el propio Quiroga regaló a Felipe II. El fantasma de la leyenda señala hacia el Alcázar; nosotros lo hacemos señalar hacia aquí, porque es donde la conexión rey-cardenal-casa se vuelve física. Es la licencia narrativa más grande que nos tomamos, y os la confesamos.
-
Plaza de Chueca. Antigua plaza de San Gregorio, en el barrio de Justicia. El nombre viene del Palacio de Justicia, que ocupa desde 1870 el antiguo convento de las Salesas. Nos gustó la ironía: el barrio que se llama Justicia es donde a Elena nadie se la hizo. Este checkpoint va de por qué no hay ni un papel sobre el caso.
-
Iglesia de San Antón. Sobre el hospital de los antonianos, en la calle Hortaleza, que era una de las salidas norte de la ciudad. La orden era famosa por curar el "fuego de San Antón", y cada 17 de enero la calle se llena para las vueltas de San Antón y la bendición de animales. Aquí el juego se pregunta por qué el fantasma lleva una antorcha. Es el checkpoint que más nos gusta y del que menos podemos contar.
-
Iglesia de Santa Bárbara. Las Salesas Reales, fundadas por Bárbara de Braganza entre 1750 y 1758, con el Tribunal Supremo pegado. Terminar un caso sin justicia frente al tribunal más alto del país era demasiado bueno para dejarlo pasar. Aquí se cierra el expediente, o no.
Lo que decidimos no afirmar
Un juego de misterio necesita un culpable. La historia, no. Esto es lo que el juego insinúa o pone en boca de "las crónicas" sin que esté probado:
- Que Elena existiera. No hay ningún documento del XVI con su nombre. La leyenda, tal como se cuenta, es muy probablemente del XIX, cuando aparece el primer esqueleto y Madrid se llena de historias románticas de fantasmas.
- Que Felipe II fuera su amante. Es el motor de la leyenda y del juego. No hay una sola prueba.
- Que las monedas fueran "de la corte". Las fuentes hablan de monedas de la época de Felipe II, algunas dicen que en una bolsa. Que solo circularan en la corte es una deducción del narrador del juego, no un dato.
- Que el príncipe de Gales se alojara aquí en 1623. Aparece en muchas webs. No lo encontramos en ninguna ficha oficial ni en la Wikipedia inglesa, que sí menciona a Fanshawe. Fuera.
- Que Juan de Herrera tocara el edificio. Varias fuentes lo atribuyen; el juego dice "algunos atribuyen", que es lo honesto.
Lo que sí es cierto y sorprende más que la leyenda: en 450 años la casa ha sido palacio, embajada, blanco de un motín, banco dos veces y ministerio, y en sus muros han aparecido dos cuerpos que nadie ha identificado.
Preguntas frecuentes
¿Se puede entrar en la Casa de las Siete Chimeneas? No. Es sede del Ministerio de Cultura y no tiene visita pública. Se ve desde la Plaza del Rey, donde está el checkpoint del juego, y de noche, iluminada, funciona mejor.
¿El fantasma de las Siete Chimeneas es una leyenda real o inventada para el juego? La leyenda es real en el sentido de que Madrid la cuenta desde hace más de un siglo y sale en todas las rutas de misterios de la ciudad. Lo que no existe es documentación: ni expedientes, ni actas, ni registro de Elena. El juego usa la leyenda como punto de partida y los datos del edificio como pistas.
¿Vale para Halloween? Encaja bien en la última semana de octubre. Si buscas sustos, el MAD HORROR ocupa IFEMA del 30 de octubre al 2 de noviembre, con entrada de pago. Si prefieres un misterio por calles reales, sin colas y a tu ritmo, este es la alternativa.
Si quieres jugarlo (o seguir con otros misterios de Madrid)
Nos preguntan mucho qué parte del juego es verdad. Respuesta corta: el edificio, las fechas, Quiroga, Buenavista, el convento de 1586, los dos esqueletos y la contradicción de San Quintín son reales. Elena, el rey enamorado y el culpable son leyenda y juego. Saberlo antes de jugar no lo estropea; lo mejora, porque sabes qué grietas buscar.
Si os quedáis con ganas de más casos abiertos, hay dos de la misma familia: El Vampiro de Lavapiés, un Madrid de 1884 con vecinos que aparecen sin una gota de sangre y el cuaderno de un periodista que desaparece, y La Muerte del Conde: Madrid, 1622, el asesinato del conde de Villamediana en plena calle Mayor, que sí está documentado hasta el último detalle y sigue sin resolverse. Y para el Madrid nocturno, nuestra ruta por los Austrias a la hora azul.
Y si jugáis Siete Chimeneas y encontráis otra grieta en la leyenda que no hemos visto, escribidnos. Con la de San Quintín ya salió un juego entero.
Foto de portada: fachada de la Casa de las Siete Chimeneas, de Mentxuwiki (Wikimedia Commons), CC BY-SA 4.0.
